¿Qué estrategias académicas pueden enseñarse y practicarse en casa según la edad del niño para potenciar la planificación y la organización?
Entre los 3 y los 6 años:
A esta edad es importante fomentar el juego como medio de diversión y aprendizaje. Sin embargo, valorando el inicio de la escolaridad es aconsejable que vayan aprendiendo a diferenciar el espacio de juego del espacio de trabajo. Por tanto, en casa, se puede establecer media hora de repaso escolar al día.
Las estrategias que se pueden utilizar para ayudar a los niños a desarrollar la capacidad de planificación y organización en el ámbito académico, durante este período de edad, son similares a las propuestas en el ámbito cotidiano. Al no tener adquirida la lectoescritura, es imprescindible proporcionar material visual como guía.
- Utilizar un horario con imágenes, para identificar las tareas a realizar y cuándo.
- Elaborar un panel con imágenes de los pasos que se necesitan realizar para realizar las tareas.
- Establecer un espacio de trabajo distinto al del juego.
- Tener accesible el material de trabajo (libros, colores, hojas, pinturas, etc.)
- Hacer fotos del material y colocarlo en el lugar al que debería ir a la hora de trabajar, para que el niño sepa qué necesita y dónde ponerlo.
- Establecer una rutina para recoger el espacio de trabajo antes de jugar.
Entre los 7 y los 10 años:
Este período de edad es clave para la formación académica del niño, ya que está asumiendo la lectoescritura, el razonamiento matemático y los aspectos fundamentales del entorno. Por este motivo es de vital importancia establecer unos buenos hábitos de estudio en casa.
Las cosas que debe hacer un niño en estas edades en casa, son principalmente los deberes y estudiar. Sin embargo, también es importante establecer un espacio de lectura al día, revisión de la carpeta y la agenda, organización de la mochila, preparación de los apuntes y aprender técnicas de estudio.
Las estrategias que pueden utilizarse para ayudar a los niños a desarrollar la capacidad de planificación y organización en el ámbito académico son:
- Establecer un espacio de trabajo tranquilo y espacioso.
- Pactar un horario fijo para estudiar y preparar la mochila.
- Gestionar el tiempo de estudio: Concentrarse ¾ temprano y descansar 15 min.
- Revisar la agenda escolar a diario.
- Utilizar una carpeta con apartados en la que apuntar el nombre de la asignatura asociada a un color.
- Realizar planificaciones semanales.
- Utilizar autoinstrucciones tanto de forma verbal como escrita.
- Indicar en un papel los pasos a seguir para realizar los deberes.
- Elaborar un cartel con los pasos básicos a dar: me detengo, leo, comprendo, hago y reviso.
- En cada hoja pintar un cuadro del color que tiene asignada esa asignatura.
- Establecer los pasos para realizar diferentes tareas (por ejemplo: preparar un dictado, dar una redacción o comprender una lectura).
- Fomentar el trabajo en grupo.
Entre los 11 y los 17 años:
Este margen de edad engloba a la ESO y con ella más exigencias en la autonomía del niño/adolescente. El profesorado exige puntualidad a las clases ya la hora de entregar los trabajos y/o tareas, apuntar los deberes y responsabilizarse de realizarlos, llevar el material necesario y ciertas pautas de presentación en las tareas. Por tanto, el joven ya debe controlar la orientación temporal, saber llevar un horario escolar, prepararse la mochila, prever qué material necesitará, tener su material completo, hacer un buen uso y saber organizar y priorizar sus tareas escolares.
Las estrategias que se pueden utilizar para ayudar a niños y adolescentes a desarrollar la capacidad de planificación y organización en el ámbito académico son las mismas que en la etapa anterior pero más elaboradas:
- Establecer un espacio de trabajo tranquilo y espacioso.
- Pactar un horario fijo para estudiar y preparar la mochila.
- Gestionar el tiempo de estudio. Concentrarse ¾ temprano y descansar 15 min.
- Revisar la agenda escolar a diario.
- Utilizar una carpeta con apartados.
- Realizar planificaciones semanales.
- Tener un calendario grande en la habitación donde anotar las fechas de entregas de trabajos y exámenes.
- Dividir en subtareas una tarea para valorar cómo empezar, cómo continuar y finalizar con éxito.
- Utilizar autoinstrucciones tanto de forma verbal como escrita.
- Proporcionar material como posos, adhesivos o subrayadores.
- Establecer los pasos para realizar diferentes tareas (por ejemplo: preparar un dictado, dar una redacción o comprender una lectura).
- Fomentar el trabajo en grupo.
- Aprender estrategias de estudio mnemotécnicas.
- Aprender a trabajar la información escrita con resúmenes y esquemas.
La planificación y la organización también se pueden fomentar con juegos o tareas que no estén relacionadas directamente con el cometido que se quiere realizar, pero que potenciarán el circuito neuronal de estas funciones ejecutivas, proporcionando un mayor desarrollo y consistencia.
Algunos ejemplos son:
- Juego simbólico
- Mímica
- Juegos de mesa con reglas y turnos
- Laberintos
- Manualidades
- Recetas
- Colecciones
- Organizar la fiesta de cumpleaños
- Preparar un viaje
Esperamos que le haya sido de ayuda.
Quedamos a su disposición para cualquier duda.
Natalia Cazorla
Psicóloga general sanitaria infanto-juvenil
Colegiada Nº. 20797













